El trabajo que hace posible cada detalle

Detrás de cada procesión, cada culto y cada celebración de la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero existe un trabajo que comienza mucho antes de que se abran las puertas de nuestra iglesia.

El Grupo de Montaje es una de esas secciones fundamentales de la Hermandad cuya labor, aunque muchas veces se desarrolla lejos de las miradas, resulta imprescindible para cuidar nuestro patrimonio y preparar cada uno de nuestros actos.

Su trabajo comprende el montaje y desmontaje de los pasos y tronos procesionales, el adorno floral, la preparación de enseres y elementos ornamentales, la adecuación de espacios para cultos y celebraciones y numerosas tareas de conservación, mantenimiento y preparación del patrimonio de la Real Hermandad.

Al servicio de nuestro patrimonio

Durante las semanas previas a la Semana Santa, su actividad se intensifica especialmente.

Cada paso debe ser preparado hasta el último detalle antes de salir a las calles de León. Imágenes, tronos, iluminación, ornamentación y numerosos elementos tienen que estar dispuestos para que braceros y hermanos puedan encontrarlos preparados cuando llega el momento de procesionar.

Pero su trabajo no termina con la Semana Santa.

A lo largo de todo el año, el Grupo de Montaje participa en la preparación de celebraciones como la festividad de Jesús Divino Obrero cada 1 de mayo, los diferentes cultos de la Hermandad o el montaje del tradicional Belén de Navidad, entre otras muchas actividades.

Mucho más que montar

Formar parte del Grupo de Montaje significa dedicar tiempo, esfuerzo y trabajo a la Hermandad.

Horas en la Casa de Hermandad y en nuestra sede canónica, movimientos de pasos y enseres, pequeños trabajos de mantenimiento, preparativos de última hora y muchas jornadas que terminan cuando prácticamente todo el mundo se ha marchado.

Es precisamente ese trabajo silencioso el que permite que después todo esté en su sitio.

Además de su función práctica, el Grupo de Montaje representa una extraordinaria forma de hacer Hermandad. En torno al trabajo compartido se transmiten conocimientos entre generaciones, se aprende a conocer y respetar nuestro patrimonio y se crean vínculos entre hermanos unidos por un mismo compromiso.

Una pieza fundamental de Jesús Divino Obrero

La historia de Jesús Divino Obrero no podría entenderse únicamente a través de aquello que se contempla durante una procesión.

También está escrita por quienes trabajan antes y después de ella.

Por quienes preparan un trono cuando todavía faltan semanas para Semana Santa. Por quienes colocan cada elemento con cuidado. Por quienes solucionan los pequeños imprevistos. Por quienes desmontan cuando todo ha terminado. Y por quienes vuelven una y otra vez durante el año para conservar aquello que generaciones anteriores dejaron en nuestras manos.

Ese es el espíritu del Grupo de Montaje de la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero:

Trabajo, Compromiso, Compañerismo y Servicio a la Hermandad.

Una labor muchas veces silenciosa, pero absolutamente imprescindible para que, cuando llega el momento, todo esté preparado.